Desde hace muchos años ha habido innumerables voces que nos venían avisando de las graves consecuencias que para la salud de nuestro planeta podía provocar la acción irresponsable del hombre. Pero es ahora, y no antes, cuando parece que la sociedad y los propios gobiernos se han dado cuenta de que esos "cuentos" que nos contaban unos "pobres locos" eran ciertos.

En Andalucía tenemos una gran cruz (aunque no la única), más concretamente en Huelva. Donde las factorías contaminates que en la época franquista se instalarón en la ría onubense sigue haciendo estragos. Hoy la Mesa de la Ría ha pedido a la Junta de Andalucía un estudio que explique los elevados índices de cáncer en Huelva.

Para darnos cuenta de la degradación progresiva de la zona, no hay nada más que ver el cambio que ha sufrido la Punta del Sebo, lugar donde se encuentra el monumento más emblemático de la ciudad. La antigua playa se ha convertido en arena negra donde el baño está prohibido por culpa de la contaminación causada por el polo químico. ¿Hasta cuándo vamos a tener que aguantar esta situación?