Fuente: Diario de Sevilla
Profesor de Instituto en el Polígono Sur, Antonio Rescalvo afronta su candidatura con el reto de lograr representación municipal.
¿Qué le diferencia a usted del resto de candidatos?
Nuestra política está basada en el consenso y en contra de la disputa y de labronca política, del insulto. Queremos llegar a un acuerdo con el resto de los partidos si estamos en el Ayuntamiento para solucionar los graves problemas estructurales que tiene la ciudad de Sevilla.
¿Qué le parece la reedición del escándalo de las facturas falsas?
Si tenían ese fax antes es de poco rigor presentarlo ahora y utilizarlo de forma torticera, porque las cosas hay que denunciarlas en el momento en que se conocen. Si lo han tenido oculto puede ser hasta constitutivo de un delito, porque no han denunciado unas sospechas de ilegalidad. Si lo han conseguido ahora, no tengo nada que decir.
¿Qué demuestra esta nueva denuncia sobre irregularidades?
Hay que recordarle a la gente las barbaridades que ha cometido este gobierno municipal durante cuatro años, porque no pueden pasar de rositas y hablar de proyectos sin hacer balance de lo que ha ocurrido. Me parece bien que se saque esto, pero también que se hable del desalojo de los chabolistas de los Bermejales con 42.000 euros y con el agravante de que fueron realojados en el Polígono Sur, que ya acumula la mayor parte de la exclusión social de Sevilla. Y de la cubierta de la copa Davis, aunque aquí parece que lo han sacado fuera de tiempo, ya que si no hay delito no se a qué viene sacarlo ahora por la vía de los juzgados. Lo que se sobreentiende de las facturas falsas es que hay una gran trama de financiación irregular de partidos y de personas, en beneficio de una campaña electoral.
¿Quién le vota a usted?
A nosotros nos han votado por correo. Creo que nos vota gente de muchos sectores sociales, de la cultura y del mundo de la defensa del patrimonio histórico, profesionales y personas que trabajan con las minorías desfavorecidas, y también nos votan personas que son trabajadores que viven en los barrios abandonados durante los últimos años en la ciudad. Nosotros hemos recorrido los barrios, ya estamos en la segunda vuelta. Nos dirigimos a todos los ciudadanos por igual, porque tenemos cosas que decirle a todos los sectores.
En las últimas elecciones las cosas no salieron muy bien, porque obtuvo sólo 1.823 votos en 2003.
Varias encuestas nos colocan en valoración política a la misma altura que los candidatos del PA e IU. Lo que hace falta es que eso se traduzca en votos. Sé que van a salir otras encuestas y esperemos que den al PSA como una alternativa clara a los dos bloques que se han constituido en Sevilla: el PP con el PA y el PSOE con IU. La ventaja nuestra con las últimas elecciones está en que hemos empezado antes la campaña, prácticamente desde Navidad estamos recorriendo la ciudad y parece que el conocimiento sobre el PSA es mayor.
¿No se atreve a dar cifras?
Sí. Yo creo que vamos a sacar dos concejales. El problema está en llegar al 5 por ciento de los votos. Una vez que se alcanza, parece que entre el primero y el segundo concejal hay muy poca diferencia. Puede ocurrir que nos quedemos en uno solo o que consigamos tres. Creo que el dos puede ser el número más real: podemos estar entre entrar o no entrar, y si entramos lograremos dos ediles.
¿Quién los pierde?
Está claro que el PA los pierde porque es un partido que está en retirada, en descenso en toda Andalucía, y lo dicen las encuestas, salvo la de ellos mismos. Y también PSOE e IU van a bajar. Desconozco el resultado que va a obtener el PP. Nosotros no queremos hacerle la carta de los reyes magos a los ciudadanos, porque seríamos capaces de suscribir el 80 por ciento de los programas de los partidos principales. El problema es si han cumplido o no, y nosotros intentaremos hacerle ver a la gente que no vale prometer y prometer.
Ha dicho alguna vez que hay barrios que no conocen el color del uniforme de la Policía Local...
La Policía de barrios funcionaba y tenía su relativo éxito, y eso es lo que reclaman los vecinos. La seguridad es el tema central de la
campaña, pero hay que trabajar con esos jóvenes de entre doce y dieciséis años que abandonan el instituto y están en la calle todo el día ociosos. Este es otro de nuestros puntos estrella, porque en los barrios no se está haciendo prácticamente nada. Hay que implicar a la Junta en programas de educación compensatoria e intentar insertarlos en la sociedad y exigirles responsabilidades, también a las familias. No es sólo más policías y comisarías, que estamos de acuerdo, sino que también hay que trabajar en los barrios con dificultades donde el aumento del desempleo es galopante.
Conoce muy bien el Polígono Sur, ¿cuáles son sus propuestas?
Ya hay un comisionado y aunque estamos básicamente de acuerdo con lo que se está haciendo, vemos que todavía falta por hacer cosas que hemos dicho nosotros y los vecinos. El problema no está en los ladrillos, está en las familias, en las personas. De más está rehabilitar un bloque si después metemos a las familias en las mismas condiciones en las que estaban antes, sin capacidad económica, sin control, con sus vecinos y desentendiéndose de las zonas comunes, sin que sus hijos vayan a la escuela, y sin que se trabaje con ellos para que tengan un empleo digno y posibilidades de colocación cuando terminen los cursos. Y por supuesto en el tema de la seguridad hay que entrar a saco, mientras no se acabe con la impunidad de los traficantes, medianos y altos, va a ser complicado acabar con el resto. Ese trabajo integral y global es el que nosotros vamos a apoyar.




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